Los marroquíes residentes en el extranjero (MRE) contribuyen activamente al desarrollo económico del Reino, a través de sus inversiones en sectores clave generadores de crecimiento y empleo.
Como promotores de proyectos, desempeñan un papel estratégico en la dinamización de la economía nacional.
Su compromiso no se limita al aspecto financiero: también se extiende a la movilización de sus competencias, experiencia y saber hacer profesional, en el marco de programas dedicados.
Estas iniciativas permiten a la diáspora marroquí poner sus talentos al servicio del desarrollo de Marruecos, ya sea de forma puntual o duradera, al mismo tiempo que refuerzan los lazos con el país y favorecen una dinámica inclusiva y beneficiosa para el conjunto de la sociedad.